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5 de noviembre de 2013

Terapia de reemplazo hormonal: preguntas frecuentes


Si hace tan solo unos días hablábamos de las propiedades del tofu para combatir los síntomas de la menopausia, hoy nos interesamos por las claves de su tratamiento desde el punto de vista médico. Para ello, damos respuesta a algunas de las dudas que normalmente nos asaltan cuando hablamos de la terapia de reemplazo hormonal. Desde su funcionamiento a sus efectos secundarios, nos interesamos por conocer en detalle este novedoso fármaco para las mujeres menopáusicas. 

¿Qué es la terapia de reemplazo hormonal?
También conocida por sus siglas TRH, este medicamento es la base de un programa de tratamiento a base de dos hormonas esenciales en el organismo femenino: estrógeno y progesterona (progestina, en su versión sintética). Así se consigue compensar las molestias asociadas al período de la menopausia. Y es que ambas hormonas son las encargadas de regular el ciclo menstrual. Al descender sus niveles en la madurez, es cuando aparecen los síntomas del climaterio. La función de la TRH es, precisamente, ayudar a equilibrarlos.

¿Cuántos tipos de TRH existen?
Este tratamiento puede prescribirse en dos versiones distintas: como terapia de reemplazo solo a base de estrógeno o con progestina y estrógeno. La primera opción es la más frecuente, tomándose en forma de pastilla diaria. La terapia combinada incluye una dosis de progesterona diaria durante dos semanas al mes, en ciclos regulares. 

¿Qué síntomas de la menopausia combate la TRH?
La terapia de reemplazo hormonal se aplica en general para reducir el impacto en la rutina diaria de la mujer de problemas como: 
- Sofocos
- Sequedad vaginal
- Piel seca
- Insomnio o dificultades para descansar
- Vejiga irritable 
- Falta de deseo sexual

¿Cuáles son los riesgos de la terapia de reemplazo hormonal?
Aunque todavía se siguen realizando estudios de laboratorio para conocer más de cerca la repercusión que la toma de este medicamento puede tener en la salud de la mujer a largo plazo, se considera que es susceptible de:
- Aumentar el riesgo de cáncer de endometrio (en caso de mujeres que no se hayan sometido a una histerectomía)
- Incrementar el riesgo de sufrir un cáncer de mama
- Hacer que la mujer desarrolle problemas de vesícula

5 de junio de 2013

Tratamientos para la menopausia: alimentos clave



La menopausia no es más que otra etapa en el ciclo vital de la mujer. Sin embargo, durante siglos se ha tendido a estigmatizarla, haciendo del final del período fértil de la mujer todo un tabú. Afortunadamente, a día de hoy la situación ha evolucionado notablemente. No solo existen interesantes iniciativas que pretenden dar visibilidad a las características específicas de la salud de la mujer madura, sino que se comercializan nuevos tratamientos para paliar los síntomas de la menopausia. Para completar la acción de los mismos y mejorar la calidad de vida femenina, hay toda una lista de alimentos que pueden añadirse a la dieta ordinaria. Al fin y al cabo, somos lo que comemos. 

Menopausia: síntomas y tratamiento
El descenso de los niveles de estrógeno asociado a la interrupción de la ovulación puede producir alteraciones de diverso alcance en el organismo femenino. Aunque las manifestaciones de la menopausia varían en función de cada mujer, suelen darse molestias como sofocos, irritabilidad, calambres o dificultad a la hora de conciliar el sueño. Las terapias de reemplazo hormonal actuales se han revelado muy eficaces a la hora de combatirlas, compensando la falta de hormonas naturales. 

Por una menopausia saludable
Además de seguir un tratamiento farmacológico para la menopausia, se pueden reducir los síntomas anteriores con la ayuda de ciertos alimentos. La mayoría de ellos forman parte de la lista de la compra de muchos hogares, por lo que resultan un remedio de lo más cómodo y asequible. Se trata en su gran mayoría de productos ricos en determinados minerales (hierro, selenio, potasio, magnesio) y vitaminas (B, C, D), que fortalecen el organismo y contribuyen a combatir desde el insomnio al empobrecimiento de la calidad del cabello. Los más importantes son: la soja, la salvia, el pimentón verde, el brócoli, el pescado, las espinacas, los yogures naturales, la leche, las manzanas, los plátanos, el repollo, los huevos, la piña o las nueves. Además, hay que recordar que es esencial mantener un buen nivel de hidratación. El agua prevendrá la sequedad vaginal, común en esta fase. Las grasas saturadas son el peor enemigo de la mujer menopáusica, por lo que deben evitarse en la medida de lo posible. Trucos sencillos para una madurez más cómoda. 

27 de febrero de 2013

¿Qué lubricante elegir?




Tenemos tendencia a minimizar la importancia de los lubricantes. Cuando hablamos de toda esa gama de productos que ayudan a mejorar la calidad de nuestras relaciones sexuales, solemos detenernos y recrearnos en los preservativos y sus variantes, así como en los juguetes y consoladores. Pero, ¿qué pasa con los lubricantes? ¿Realmente sabemos cómo y cuándo usarlos?

Sexo y lubricación
El cuerpo femenino responde ante una estimulación sexual adecuada segregando flujo vaginal. Es, ni más ni menos, que un líquido viscoso y transparente que tiene como función preparar el conducto para la penetración. Sin embargo, a veces puede que ésta no sea suficiente y, entonces, el sexo se convierte en toda una pesadilla. El roce y la fricción del coito pueden provocar molestias e incomodidad, sobre todo tras la menopausia. Y eso, en cualquier caso, es el peor enemigo de la pasión y de la excitación. Para evitarlo, nada mejor que echar mano de productos específicos que compensen esa carencia natural. Los lubricantes íntimos serán tus mejores aliados en este caso. En forma de gel, es hipoalergénico y compatible con todos los preservativos, por lo que no tendrás que preocuparte nada más que de disfrutar. Otras opciones son la vaselina (¡ojo con el látex!) y la propia saliva (que tiende a evaporarse, así que no es la mejor solución). ¡Ah! No olvides que también sirve para tus sesiones de sexo con juguetes, a solas o en pareja.

¿Cómo se aplica el lubricante?
En caso de sequedad vaginal, descubrirás que con los lubricantes todo son ventajas. Son muy fáciles de usar y pueden convertirse en un punto más en vuestros prolegómenos. Con tus propios dedos o con los de él, aplícate tan solo una gota de gel en la entrada de la vagina o del ano. También puedes poner lubricante en su pene o el consolador justo antes de la penetración. Luego masajea la zona para extender bien el producto. Si lo aplicas sobre el condón, ten cuidado con las cantidades. ¡Si lo lubricas demasiado puede llegar a escurrirse!

¿Cuál es el que mejor me va?
Al igual que en el caso de los preservativos, la oferta es cada vez mayor. Los hay para todos los gustos y necesidades. En general, suelen tener una base de agua. Así se garantiza que no se peguen, ni manchen, ni huelan. Y, lo mejor de todo, son fáciles de limpiar. Eso sí, no pueden usarse en el agua, pues se disuelven al contacto con ella. En caso de querer practicar sexo acuático, es mejor optar por un lubricante a base de silicona. Pero recuerda que estos no son compatibles con la silicona de los juguetes sexuales. Si tu chico es goloso, dale un gustazo con algún gel aromático exótico. La gama es infinita: kiwi, melocotón, caramelo, frambuesa, chicle, chocolate, fruta de la pasión, etc. ¡Serás irresistible! Además, su fórmula sin azúcar ni colorantes es apta para amantes de la línea.

20 de febrero de 2013

Hablemos de infertilidad




La incapacidad para llevar a buen término una gestación es uno de los mayores quebraderos de cabeza de la sexualidad femenina y masculina. En el caso de la mujer, se habla de infertilidad cuando, tras al menos un año de relaciones sexuales sin protección, no se ha producido un embarazo. 

Causas de la infertilidad femenina
En esta categoría se incluyen también los abortos espontáneos, pues suponen un embarazo frustrado también. Las causas para la infertilidad pueden ser múltiples y no siempre son fácil de detectar en un examen inicial. Van desde problemas físicos a hormonales, pasando por un estilo de vida poco saludable o diversos factores ambientales. Los problemas de ovulación se hallan en la raíz de un buen número de casos. La insuficiencia ovárica prematura hace que los ovarios dejen de funcionar correctamente antes de que llegue a producirse la menopausia natural. También el síndrome  de los ovarios poliquísticos (que no liberan un óvulo con la regularidad debida o, si lo hacen, éste no está sano) es también frecuente.

Tratamientos para problemas de fertilidad
 Cada vez son más las mujeres que recurren a la ayuda de la medicina y la tecnología reproductiva para poder ser madres. Ya sea en pareja o en solitario, las clínicas de reproducción asistida se han convertido en toda una puerta a la esperanza para ellas. Los tratamientos a los que se puede recurrir son diversos: inseminación artificial, técnicas de reproducción asistida, fertilización in vitro, transferencia intratubárica de gametos, transferencia intratubárica de cigotos, inyección intracitoplasmática de espermatozoides, etc. 

Psicología e infertilidad
Desde el diagnóstico de la infertilidad femenina hasta la consecución del sueño de la maternidad pueden sucederse numerosas etapas no siempre fáciles de asumir. La determinación de la mujer no es suficiente en este camino, pues los tratamientos requieren de fuertes inversiones económicas y un respaldo anímico y psicológico. La aceptación de la infertilidad pone a la mujer en la disyuntiva de seguir adelante con otras alternativas artificiales o resignarse. Cualquiera de las opciones será dura. Por eso, son cada vez más las que recurren a grupos de pacientes o a foros especializados en los que reciben consejos y ánimo. Y es que, muy a menudo, la maternidad se convierte en una cuestión vital. 

4 de febrero de 2013

Menopausia quirúrgica precoz y pérdida de memoria




La menopausia es ya de por sí un período difícil en la vida de cualquier mujer. La retirada de la menstruación no conlleva el oasis de paz que muchos creen. Muy al contrario, los cambios hormonales suelen ser bastante importantes y, casi siempre, requieren de tratamiento especializado. Los síntomas habituales van desde las alteraciones del sueño, los cambios de humor, los sofocos y la sudoración nocturna a los problemas musculares. Sin embargo, la menopausia quirúrgica precoz puede ser todavía más agresiva.

¿Qué es la menopausia quirúrgica precoz?
Se habla de menopausia precoz en aquellos casos en los que la mujer tiene su última menstruación antes de los 40 años. Se trata de una condición fuera de lo común, por lo que exige cuidados especiales. No es muy común en nuestro país ni es fácil determinar su origen, así como su vinculación hereditaria. En caso de que dicho trastorno se produzca como resultado de una intervención médica estaremos hablando de menopausia quirúrgica precoz. 

Particularidades de la menopausia temprana
La sintomatología referida anteriormente afecta también a las pacientes afectadas por la menopausia precoz. Al adelantarse el climaterio, sus vidas se ven modificadas tanto en un plano biológico, como social y psicológico. La depresión es bastante frecuente en estos casos, por lo que no debe minimizarse la incidencia de este trastorno. Al estar más expuestas a los riesgos que las mujeres de su franja de edad, es necesario recurrir a tratamientos farmacológicos especializados para combatirlos. Se trata de compensar la anomalía no solo a nivel hormonal, sino también con calcio para prevenir la osteoporosis.

Menopausia quirúrgica precoz y la memoria
Cuando la alteración del ciclo fértil femenino no se debe a ninguna causa biológica sino médica, los efectos son igualmente severos. La extirpación de los ovarios, a menudo acompañada por una histerectomía, provoca los mismos efectos que el climatérico ordinario. Sin embargo, los últimos estudios apuntan a una íntima relación entre la pérdida de la menstruación temprana y la disminución de la memoria y la capacidad de pensamiento. Con motivo de la 65 reunión anual de la Academia Americana de Neurología (que se celebrará en San Diego, EEUU, en marzo) serán presentadas las conclusiones de dicha investigación. Por el momento, se conoce que en las mujeres que se han sometido a la menopausia quirúrgica se aprecia un descenso acusado de la memoria a largo plazo (en torno a nociones como el tiempo, el espacio, los conceptos e ideas, por ejemplo). Al mismo tiempo, se apunta a una estrecha relación entre dicha intervención y el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. 

21 de enero de 2013

Ya están aquí las guías para menopáusicas





La menopausia no es solo la etapa que marca el fin del ciclo hormonal femenino. Lejos de eso, se considera cada vez más como un problema de salud en toda regla. Ya existen tratamientos farmacológicos que ayudan a mitigar sus síntomas y reducen las patologías asociadas. Ahora llega la guía definitiva para gestionar mejor la menopausia. 

Menopausia y enfermedad
Existe la idea generalizada -y errónea- de que la menopausia no es más que la evidencia física del ocaso reproductivo femenino. Sin embargo, va mucho más allá de la simple suspensión de la menstruación. Las alteraciones hormonales asociadas pueden desencadenar o potenciar la aparición de otras patologías de naturaleza bien diversa. Desde los problemas óseos hasta el cáncer de mama, pasando por las complicaciones cardiovasculares, el aumento de peso y la depresión; el cuadro médico de la mujer menopáusica no deja de ser complejo. 

La menopausia, ¿un problema social?
En realidad, la menopausia trasciende el ámbito de lo privado. Y es que las patologías asociadas a este período hormonal femenina pueden tener una gran incidencia en el día a día de quienes las padecen, afectando al desarrollo normal de sus actividades sociales. Muy a menudo es necesario establecer un programa de control y tratamiento de las mismas para intentar garantizar unos estándares de calidad de vida. 

¿Qué son las guías sobre la menopausia?
Las MenoGuías son una iniciativa de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM). Están enfocadas a la homogeneización de las medidas preventivas y los tratamientos aplicables a algunas de las patologías más frecuentes durante la menopausia. Las MenoGuías presentan un punto de vista crítico sobre distintas terapias para la osteoporosis o la perimenopausia, por ejemplo. También incluyen un capítulo especialmente dirigido a los profesionales de la medicina, abordando qué información deben dar a sus pacientes. Con un lenguaje sencillo, pretenden dar respuestas concretas a preguntas generales. Van dirigidas a la población en su conjunto, no solo a las mujeres menopáusicas. Un mayor conocimiento de síntomas y tratamientos puede mejorar sensiblemente no solo la vida cotidiana de la mujer, sino su capacidad para establecer una comunicación efectiva con su médico. 

¿Cuántas guías sobre la menopausia existen?
La AEEM ha publicado cuatro hasta el momento. Cada una de ellas se centra en un problema de salud concreto: la perimenopausia, el cáncer de mama, la osteoporosis y el uso de tibolona en la mujer post-menopáusica. En los próximos meses verán las luz nuevos manuales complementarios que intentarán explicar los últimos avances en tratamientos médicos para la menopausia.