16 de enero de 2013

La cirugía vaginal a examen




También conocida como cirugía íntima o de los genitales externos, su nombre se refiere a las técnicas quirúrgicas que buscan mejorar la apariencia estética o funcional de los genitales masculino y femeninos. 

¿Quién suele someterse a estas operaciones?
En general, son las mujeres entre 25 y 40 años las que más demandan este tipo de cirugía. Desde su implantación hace ahora diez años, el número de clientes que han pasado por clínicas de estética para practicarse una operación de este tipo no ha hecho más que aumentar. De hecho, es una de las cirugías estético-reparadoras más demandadas y la fascinación por ella no deja de aumentar. 

¿En qué consiste la cirugía vaginal?
Esta denominación engloba toda una serie de operaciones practicadas en la zona genital. Una de ellas es la llamada labioplastia de labios menores. Es la más demandada y los resultados son de lo más satisfactorio. Al tratarse de una intervención sencilla, puede hacerse simplemente con anestesia local y sedación, por lo que el riesgo de sufrir complicaciones asociadas es muy bajo. Consiste en recortar la mucosa que se considera sobrante. Al ser una zona húmeda la curación es más lenta, pero las cicatrices suelen ser imperceptibles. La cirugía de los labios mayores puede hacerse conjuntamente a la anterior en algunos casos. Se trataría de aumentar el volumen de estos, buscando el equilibrio entre los dos. También tiene una demanda alta la remodelación del pubis o del monte de Venus, que consiste en realizar una liposucción del pubis engrosado. En conjunto, con estas tres operaciones las pacientes obtienen un efecto de rejuvenecimiento de la zona genital. Por lo que respecta a la vaginoplastia o estrechamiento vaginal, se trata de una de las cirugías más deseadas por las pacientes, aunque en España no es habitual. El objetivo de la misma sería mejorar el tono muscular, la elasticidad y el control del área vaginal. En este caso, estaríamos hablando más bien de cirugía ginecológica y no tan solo estética. Finalmente, el último grito en operaciones íntimas es la reconstrucción del himen. Está asociada a ciertas etnias que dan mucha importancia a estas cuestiones, aunque un gran número de profesionales son reacios a esta intervención. 

Cuando la cirugía vaginal se convierte en una obsesión
Este campo de la cirugía ha evolucionado tanto que casi cualquier complejo referido a nuestros órganos sexuales puede ser atajado. Desde la amplificación del punto G hasta el blanqueamiento de la zona genital, las pacientes pueden corregir prácticamente todos sus "defectos". Sin embargo, cuando estas posibilidades se desbordan y se pierde la perspectiva, se producen verdaderas alarmas. Hace unos meses se dio a conocer la extraña afición de un número elevado de niñas británicas que se someten a cirugía reparadora de sus zonas íntimas. De hecho, se han registrado en torno a 343 operaciones en niñas de menos de 14 años. Los especialistas han puesto el grito en el cielo, pues la falta de criterio estético y la inmadurez de las pacientes puede derivar en problemas psicológicos y estrés post-operacional. 

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