30 de enero de 2013

Llega una prueba par descartar trombos en embarazadas




El embarazo no solo es una época de espera feliz ante la llegada de un hijo. Es también un período marcado por pequeñas complicaciones que pueden surgir y afectar de formas muy diversas a tu bienestar. Por ejemplo, aumenta el riesgo de padecer trombos. Una prueba revolucionaria sirve ahora para detectarlos y prevenirlos. 

Trombosis y embarazo
La trombosis venosa se refiere a la aparición de coágulos o trombos dentro de una vena, normalmente acompañada por un proceso inflamatorio (tromboflebitis). En las mujeres existe una cierta predisposición a sufrirla a lo largo de todo el período gestacional, así como en el parto y el postparto. Ello se debe a que la alta concentración en su torrente sanguíneo de hormonas placentarias altera el proceso de coagulación. Además, el útero aumenta de tamaño provocando la disminución de la circulación en las venas (principalmente de los miembros inferiores). Las mujeres con varices son especialmente propensas a padecerla, así como las pacientes con obesidad. 

¿Cómo se trata la trombosis?
Ante casos leves, la primera opción es elevar la posición del miembro afectado, comprimiendo la zona con medidas especiales o vendas elásticas. A ello suele sumarse la prescripción de ácido acetilsalicílico por sus propiedades anticoagulantes. En casos agudos éste es sustituído por tratamientos con otros fármacos como la heparina por vía intravenosa o subcutánea. 

Prevención
Un estudio reciente, publicado en la revista Canadian Medical Association Journal, acaba de demostrar que una prueba diagnóstica, el llamado ultrasonido doppler, es totalmente eficaz y segura para las gestantes. A pesar de llevar años usándolo en las consultas ginecológicas, no ha sido hasta ahora cuando se ha estudiado la idoneidad de esta prueba para este sector poblacional. José Manuel Bajo Arenas, ginecólogo del Hospital Santa Cristina de Madrid, reconoce la importancia de tal reconocimiento, al ser los coágulos un problema bastante común en mujeres embarazadas. Y es que la enfermedad tromboembólica venosa (ETEV) es la causa primera de mortaldad asociada al embarazo. 

Gracias a las ultrasonografías seriadas, los especialistas podrán localizar rápidamente los coágulos y adaptar el tratamiento a las circunstancias de las pacientes. La generalización de este método contribuiría no solo a mejorar el seguimiento de la embarazada, sino a reducir costes y evitar test innecesarios (como análisis de sangre, por ejemplo). Todo es poco cuando se trata de prevenir los problemas cardiovasculares mencionados anteriormente y que, de no ser debidamente detectados, pueden llegar a provocar una embolia pulmonar. 

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