4 de marzo de 2013

Amputaciones estéticas: ¿realidad o ficción?



Para estar bella hay que sufrir. O eso nos han repetido hasta la saciedad durante décadas. Tanto nos han insistido sobre este principio, que hemos terminado por interiorizarlo. A menudo escuchamos hablar sobre todos los sacrificios que hacen muchas mujeres con el objetivo de adelgazar aunque solo sea un par de tallas. Asistimos al aumento de casos de trastornos alimentarios y a la preocupación creciente por el éxito social a través de la imagen. Y es que las campañas publicitarias nos bombardean con imágenes de mujeres espectaculares e inalcanzables, efímeras y casi fantasmales que se convierten en la peor pesadillas del común de las mortales. ¿La última locura por alcanzar la cumbre de la belleza? Las amputaciones estéticas.  Suena a leyenda urbana, pero ¿lo es? Sepamos un poco más sobre esta supuesta nueva tendencia.

Cirugía y estética femenina
Hace años que la cirugía plástica ha dejado de ser un secreto a voces para convertirse en todo un mérito u orgullo. Como si se tratase de una medalla al honor, el pasar por el bisturí otorga un cierto caché a la que lo hace. Demuestra, además de potencial económico, una gran conciencia del propio cuerpo y un alto nivel de perfeccionismo y autoexigencia. Así suena la teoría. Los países que lideran este mercado son los Estados Unidos, China o Brasil. En España, a pesar de que hemos experimentado un notable ascenso en los últimos años, todavía vamos por detrás. La mayoría de las operaciones de estética registradas en nuestro país, un 41,7% son faciales. Le siguen las operaciones de pecho (un 28,8%) y las liposucciones (19%).  Ello coincide en general con la tendencia global, aunque parece que hay una creciente demanda de cirugía en otras zonas del cuerpo.

¿Amputaciones de dedos?
Aunque se sigue negando, son muchas las voces que hablan de la extirpación quirúrgica del meñique del pie en mujeres. Parece ser una moda surgida en los Estados Unidos, al más puro estilo de las "botox parties" de hace unos años. El objetivo de tal cirugía sería eliminar el dedo que más resulta afectado por el uso de calzado incómodo o inadecuado. Los tacones imposibles y los diseños poco adaptados a la forma natural del pie provocan verdaderos estragos en nuestra fisionomía. Las amputaciones vendrían a solucionar molestias como juanetes, rozaduras o callos. Eso sí, lo harían de forma radical. Serían un complemento a otras prácticas vigentes como la extirpación médica de los juanetes y otras, no tan ortodoxas, como la inyección de colágeno en la punta de los pies para no sufrir tanto con los stilettos.

La amputación estética a examen
Los profesionales de la medicina estética en nuestro país no han tardado en poner el grito en el cielo. Hablan de una verdadera aberración difícilmente justificable. En términos evolutivos, seguimos necesitando el apoyo de la almohadilla, y por lo tanto del dedo, meñique. El doctor Martín Anaya, cirujano plástico, admite que no existe ninguna base científica para esta nueva moda. Tacha de irresponsables a los profesionales que puedan prestar tales servicios. La doctora Brenner, miembro de la Asociación Americana de Podología Médica, asegura que solo sería aconsejable en episodios con dolor.  

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