19 de junio de 2013

Lo último en higiene íntima femenina: tampones ecológicos

Atrás han quedado los tiempos en que nuestras abuelas -e incluso nuestras madres- tenían que tirar de imaginación para lidiar con la menstruación y sus necesidades higiénicas. Si hace menos de cincuenta años algunas todavía se veían obligadas a a echar mano de paños y toallitas, en el siglo XXI contamos cada vez con más recursos para que esos días del mes sean lo más llevaderos posibles. Afortunadamente, las compresas ya no son la única opción. Abramos un poco más nuestros horizontes y descubramos qué alternativas existen en el mercado. Sorprendentemente, la tendencia bio ha llegado hasta la higiene femenina. ¡Llegan los tampones ecológicos! Te enseñamos en qué consisten.

La higiene durante la menstruación
Aunque el período menstrual sea algo de lo más natural, no hay que olvidar que se trata de fluidos corporales que pueden producir mal olor. Por eso, es muy importante mantener una higiene adecuada. Lavar la zona genital y cambiar con frecuencia el método sanitario empleado son las claves para evitar no solo posibles infecciones, sino también para garantizar que no se desprenden olores desagradables. Tenemos a nuestra disposición numerosas alternativas y de nuestras necesidades depende el optar por una u otra. Las compresas ya no son aquellos gruesos paños de hace unas décadas, por lo que se adaptan sin problemas a cualquier situación. La copa menstrual es una opción todavía poco conocida, pero en pleno auge. Y los tampones siguen siendo líderes en el mercado gracias a sus muchas fórmulas y excelentes resultados. Sin embargo, llega un artilugio que promete plantarles cara en el dominio de la higiene femenina: los tampones ecológicos.

¿Qué son los tampones ecológicos?
Comercializados por la empresa Jade & Pearls, los tampones ecológicos no son ni más ni menos que esponjas de mar. Son totalmente naturales y reutilizables, sin ningún tipo de elemento sintético en su composición. Su vida útil es de entre tres y seis meses, en función de su uso y su cuidado. Una de sus principales virtudes es que su textura es muy similar a la de las paredes vaginales, por lo que no resultan irritantes ni agresivos para la flora vaginal. Su modo de uso es muy sencillo. Tan solo hay que mojar la esponja en agua y colocarla en el interior de la vagina. Para retirarla basca con tirar con cuidado, exprimirla y enjuagarla con agua tibia antes de colocarla de nuevo. Entre menstruación y menstruación, su mantenimiento es de lo más sencillo. Hay que dejarla en un vaso con agua tibia y unas gotas de aceite esencial de árbol de té durante una noche, enjuagarla a la mañana siguiente y guardarla en la funda hasta el siguiente mes. Suena bien, ¿no?


Imagen: jadeandpearl.com

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