20 de febrero de 2013

Hablemos de infertilidad




La incapacidad para llevar a buen término una gestación es uno de los mayores quebraderos de cabeza de la sexualidad femenina y masculina. En el caso de la mujer, se habla de infertilidad cuando, tras al menos un año de relaciones sexuales sin protección, no se ha producido un embarazo. 

Causas de la infertilidad femenina
En esta categoría se incluyen también los abortos espontáneos, pues suponen un embarazo frustrado también. Las causas para la infertilidad pueden ser múltiples y no siempre son fácil de detectar en un examen inicial. Van desde problemas físicos a hormonales, pasando por un estilo de vida poco saludable o diversos factores ambientales. Los problemas de ovulación se hallan en la raíz de un buen número de casos. La insuficiencia ovárica prematura hace que los ovarios dejen de funcionar correctamente antes de que llegue a producirse la menopausia natural. También el síndrome  de los ovarios poliquísticos (que no liberan un óvulo con la regularidad debida o, si lo hacen, éste no está sano) es también frecuente.

Tratamientos para problemas de fertilidad
 Cada vez son más las mujeres que recurren a la ayuda de la medicina y la tecnología reproductiva para poder ser madres. Ya sea en pareja o en solitario, las clínicas de reproducción asistida se han convertido en toda una puerta a la esperanza para ellas. Los tratamientos a los que se puede recurrir son diversos: inseminación artificial, técnicas de reproducción asistida, fertilización in vitro, transferencia intratubárica de gametos, transferencia intratubárica de cigotos, inyección intracitoplasmática de espermatozoides, etc. 

Psicología e infertilidad
Desde el diagnóstico de la infertilidad femenina hasta la consecución del sueño de la maternidad pueden sucederse numerosas etapas no siempre fáciles de asumir. La determinación de la mujer no es suficiente en este camino, pues los tratamientos requieren de fuertes inversiones económicas y un respaldo anímico y psicológico. La aceptación de la infertilidad pone a la mujer en la disyuntiva de seguir adelante con otras alternativas artificiales o resignarse. Cualquiera de las opciones será dura. Por eso, son cada vez más las que recurren a grupos de pacientes o a foros especializados en los que reciben consejos y ánimo. Y es que, muy a menudo, la maternidad se convierte en una cuestión vital. 

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