6 de febrero de 2013

Los beneficios de dar el pecho




Después de décadas en las que la lactancia materna había sufrido un descenso notable, principalmente motivado por la incorporación de la mujer al mercado laboral y la falta de planes de conciliación familiar eficaces, parece ésta opción resurge ahora con fuerza. Las mujeres reclaman su derecho a amamantar a sus hijos. Para dar una mayor cobertura y visibilidad a sus reivindicaciones, surgen asociaciones cívicas y movimientos públicos de solidaridad. Pero la lactancia materna es mucho más que una elección personal a la hora de alimentar al bebé. Es toda una garantía de salud para madre e hij@. 

¿Dar o no dar el pecho?
Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) hasta la propia Asociación Española de Pediatría (AEP), numerosos colectivos científicos se esfuerzan actualmente en subrayar la relevancia que, desde el punto de vista homeopático, tiene el dar el pecho al recién nacido. Recomiendan hacerlo en exclusiva durante al menos los seis primeros meses de vida, incorporando luego progresivamente otros sólidos a la dieta, pero manteniéndolo como una forma complementaria de alimentación hasta al menos los dos años. 

¿Cuáles son las ventajas de la lactancia materna?
Entre los muchos puntos positivos ligados a esta práctica, destacan algunos de orden nutricional, psicológico y orgánico. Tanto la madre como el hijo se benefician de la lactancia, ya que ésta:
-Favorece el desarrollo del sistema inmunitario del bebé, protegiéndolo contra infecciones y alergias.
-Disminuye la incidencia de diarreas.
-Se adapta a las necesidades alimentarias en cada fase del crecimiento, variando progresivamente su composición.
-Crea un vínculo emocional y afectivo entre los dos.
-Disminuye la posibilidad de que la madre desarrolle un cáncer de mama, así como problemas de obesidad. 

¿Cómo hacerlo de forma segura?
Durante el período de lactancia hay que tomar unas ciertas precauciones para garantizar la seguridad del bebé. La automedicación está totalmente contraindicada, pues algunos fármacos pueden transferirse a la leche. Por ello, se recomienda consultar siempre con el médico y optar preferentemente por soluciones homeopáticas.  Estos remedios, con baja concentración farmacológica, pueden ser muy útiles en problemas como la subida insuficiente de leche, las grietas y fisuras en el pezón o el sangrado post-parto. 

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