16 de septiembre de 2013

¿La píldora anticonceptiva engorda?


Elegir el método anticonceptivo que mejor se adapta a nosotras no siempre es sencillo. A pesar de que muchas seguimos confiando en el preservativo masculino con frecuencia, al buscar una alternativa propia nos encontramos con un abanico de posibilidades tan amplio que nos sentimos todavía más confusas. No ayuda tampoco el hecho de que circulen a nuestro alrededor una larga lista de ideas preconcebidas y falsos mitos en torno a la toma de anticonceptivos femeninos. Una de las más extendidas y recurrentes es la que señala a la píldora como causante de un aumento de peso variable en quienes la toman. A día de hoy, muchas siguen creyendo a pies juntillas en ello. Y es que, al fin y al cabo, la perspectiva de ganar quilos a cambio de disfrutar de relaciones sexuales más seguras no siempre nos convence. Sin embargo, hay que puntualizar que engordar o no engordar no depende únicamente de tomar la píldora. Descubramos en qué medida están ambos hechos relacionados. 

La píldora y sus efectos secundarios
Como cualquier otro medicamento, la píldora anticonceptiva oral combinada puede provocar algún tipo de reacción adversa al tomarla. Ello no significa, sin embargo, que todas las mujeres las sufran por sistema o que sean siempre de la misma intensidad. Por eso, dicha posibilidad no debe impedirnos optar por este método a la hora de planificar nuestra protección frente a embarazos no deseados. Y es que no hay que olvidar que, al fin y al cabo, este fármaco ha sido aprobado por las autoridades competentes y cuenta con decenas de pruebas de laboratorio que avalan sus resultados y seguridad. Los efectos secundarios de la píldora se clasifican en tres categorías distintas en función de la frecuencia con que se registran. Así, hablamos de reacciones frecuentes, poco frecuentes y raras. La intensidad de las mismas es inversamente proporcional a su incidencia. 

Engordar al tomar la píldora
Entre los efectos secundarios poco frecuentes y raros de la píldora anticonceptiva se sitúan las variaciones de peso. Los tests realizados han indicado que tanto puede provocar un ligero aumento como una bajada de peso. Normalmente, dichas alteraciones suelen registrarse en los primeros meses tras comenzar a tomarla. Una vez que nuestro organismo se acostumbra a la dosis extra de hormonas que proporcionan estas pastillas, el efecto tiende a remitir. Por eso, es difícil afirmar sin error que la píldora anticonceptiva es la responsable del aumento de peso en quien la toma. En realidad, que la mujer engorde o no al hacerlo está más relacionado con otros condicionantes externos. Las estadísticas reflejan que muchas de sus usuarias empiezan a consumirla una vez que inician una relación estable o cuando se van a vivir con su pareja. Ambas situaciones, caracterizadas normalmente por un mayor acomodamiento y un cambio en la rutina habitual de la mujer, pueden conllevar un aumento del sedentarismo. Y, por lo tanto, una falta de actividad que puede desencadenar cambios en nuestro estado de forma. Nada mejor para minimizar el impacto de la toma de la píldora que seguir una dieta equilibrada y no descuidar el ejercicio físico. 

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