1 de mayo de 2013

Quedarse embarazada y tomar café: ¡cuidado!




Acabas de saber que estás embarazada y te sientes la mujer más feliz del mundo. Pero no todo son alegrías. De repente, empiezas a replantearte todos tus hábitos. Intentas ser racional, pero las hormonas te superan en la carrera por recuperar la normalidad. Entonces las dudas te asaltan y comienzas a analizar con lupa desde tu forma de comer hasta la ropa que usas. ¿Acaso el elástico o los tejidos sintéticos pueden influir en el desarrollo de tu bebé?, ¿debo empezar a pensar en la ropa premamá o puedo seguir vistiendo la mía hasta el final? Todas esas preguntas que a una mujer no gestante le resultan de lo más estrafalario no tienen a menudo respuesta. La alimentación se lleva la palma en este terreno. Muchas son las que dudan si beber un poco de vino y cerveza o dejarlos por completo. ¿Y qué decir del café? Es una de las bebidas que más controversia despierta.

¿Café durante el embarazo?
En realidad, a día de hoy los especialistas siguen sin ponerse de acuerdo sobre este tema. Sin embargo, hace unos años se dio a conocer un estudio que relacionaba el consumo de café y el riesgo de aborto espontáneo o nacimiento sin vida del feto. En las embarazadas dicho índice era dos veces mayor en las consumidoras de bebidas con cafeína que en el resto. Además, concluía que el ritmo cardíaco de los bebés podría verse afectado, acelerándose. Otras consecuencias sobre el mismo podrían ser un menor peso al nacer o un parto prematuro. En la madre, la cafeína puede provocar complicaciones como insomnio, nerviosismo y dolores de cabeza, además de aumentar la producción de ácidos estomacales. Incluso llega a desencadenar cuadros de tensión alta (preeclampsia) durante el embarazo. Por si ello fuera poco, se sabe que las bebidas como el té y el café contienen fenoles, unos compuestos que bloquean la absorción de hierro. Dado que durante la gestación éste tiende a disminuir, es recomendable moderar el consumo de otros alimentos que entorpezcan su absorción por el organismo. 

Controlando la alimentación durante el embarazo
Sabemos que la forma en que la mujer vive el embarazo es esencial para el correcto desarrollo del feto. La obesidad o el sobrepeso son algunos de los factores más decisivos en el desarrollo de patologías posteriores por parte del bebé. Por eso es muy importante cuidar la alimentación, evitando en la medida de lo posible caer en la tentación de picar dulces o salados y controlando al máximo el tipo de "antojos" que la futura mamá tiene. Seguir una dieta sana y equilibrada minimizará no solo la posibilidad de que el bebé sufra algún daño, sino que mejorará el estado general de la mujer. No hay que olvidar que son muchas las que tienden a desarrollar diabetes gestacional, una enfermedad que, si bien puede ser transitoria, aumenta las posibilidades de convertirse en insulinodependiente a medio plazo. 

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