17 de octubre de 2013

Día contra el cáncer de mama: promoviendo la detección precoz


El próximo sábado se celebra el Día contra el cáncer de mama, una celebración de carácter global que pretende ser una llamada de atención sobre una de las patologías más frecuentes en las mujeres. El objetivo de esta jornada es no solo ahondar en los síntomas, las causas y las formas de tratamiento de este tipo de cáncer, sino promover las pruebas para su detección precoz. Y es que el éxito de los programas para su cura pasa en un alto porcentaje por su diagnóstico temprano, evitando así que las tumoraciones avancen. 

El cáncer de mama en cifras
Según los datos proporcionados por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), una de cada 8 mujeres es susceptible de padecer cáncer de mama a lo largo de su vida en nuestro país. En este 2013, se han diagnosticado más de 22.000 casos, siendo la tasa de mortalidad cercana al 13%. Su incidencia es diez veces mayor que la del cáncer de cuello de útero, siendo el más habitual en la mujer por encima del de ovario o cuerpo uterino. Las estadísticas muestran que cada 29 segundos se hace un diagnóstico de cáncer de mama en algún lugar del mundo, ascendiendo a un millón los nuevos casos detectados anualmente. Se ha registrado un mayor aumento de los mismos en países en vía de desarrollo. A pesar de que suela relacionarse con mujeres, el cáncer de mama también puede darse en hombres. 

Diagnosticando el cáncer de mama
Los oncólogos insisten en la necesidad de realizarse autoexploraciones periódicas para detectar la posible aparición de bultos en la zona del pecho y en torno a las axilas. Es importante observar alteraciones en la textura de los pezones, ver si la piel está arrugada o si ha habido algún cambio en su forma o su tamaño. El dolor mamario no debido al síndrome menstrual también suele ser una buena pista a la hora de detectar un cáncer de mama. Es aconsejable acudir al médico de cabecera o al especialista correspondiente de inmediato, pues solo él podrá valorar los pasos a seguir a continuación. La mamografía y la ecografía son las pruebas diagnósticas más utilizadas. Sin embargo, la confirmación definitiva suele requerir una biopsia de la zona afectada. Obteniendo tejido de la misma para su estudio puede determinarse si se trata de una tumoración cancerosa o no. La cirugía es la opción principal para el tratamiento del cáncer de mama en su fase localizada. Hay tres tipos de intervenciones: la tumorectomía (extirpación solo del tumor), la cuadrantectomía (se extirpa todo el área tumoral) y la mastectomía (se extirpa la mama entera). Todas ellas exigen además la extirpación de los ganglios de la axila, evitando así la posible expansión a los mismos del tumor. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada