15 de julio de 2013

¿Conoces los beneficios de la stevia?


Cada vez somos más conscientes de las consecuencias que puede tener sobre nuestra salud y bienestar un consumo excesivo de glúcidos, grasas y sal. No en vano, la diabetes es ya una de las enfermedades crónicas más extendidas y frecuentes en Occidente. España no es una excepción, por lo que hoy nos hemos propuesto hablar de una importante alternativa al consumo tradicional de azúcar: la stevia. Esta planta, desconocida para nosotros hace tan solo unos años, está más en boga que nunca. Y con razón: minimiza el impacto que otros edulcorantes tienen sobre el organismo sin tener que renunciar al sabor dulce. 

¿Qué es la stevia?
Su nombre suena un tanto exótico, al igual que su ortografía. Sin embargo, la stevia no es ni un descubrimiento reciente ni ha sido importada desde un destino remoto. Muy al contrario, esta sustancia edulcorante tiene su origen en el procesado de una planta ancestral cuyo cultivo es originario de Paraguay (aunque en las Islas Canarias también se da, gracias a su clima similar al tropical). Crece en forma de arbusto herbáceo de hoja perenne y pertenece a la familia de los crisantemos, distinguiéndose cientos de variedades (aunque tan solo unas 180 son aceptadas). Su hoja es la parte más dulce, residiendo también en ella las principales cualidades terapéuticas que se le reconocen a día de hoy a la stevia. La Stevia Rebaudiana, nombre científico de esta planta, se cultiva ya de forma intensiva debido a la demanda generada. Y es que sus propiedades para la salud no pasan desapercibidas.

Stevia para la salud
A priori, la stevia es conocida como un edulcorante alternativo. Frente al alto contenido calórico del azúcar tradicional y los posibles efectos nocivos del consumo de sustancias sintéticas como la sacarina, esta planta supone una alternativa más que válida. Además de ser óptima para personas con problemas de diabetes u obesidad, por ejemplo, también puede servir para mejorar el estado de salud general de la persona. En efecto, actúa sobre diversos frentes. Se trata de un hipotensor, regulando la presión arterial y el latido del corazón. Por otra parte, actúa como un eficaz antioxidante, siendo un complemento ideal para l@s amantes del té verde. Incluso puede usarse como bactericida -aplicándose en la elaboración de dentífricos y chicles con acción anticaries-, como antifúngico (contra la Candida albicans, causante de la vaginitis), cicatrizante, antidepresivo o antiácido. Lo mejor es que, hasta el momento, no se han descrito efectos secundarios a su toma. 

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